La prevención de fallos en la unidad de control del ABS (Anti-lock Braking System) garantiza el correcto funcionamiento del sistema de frenos de un vehículo.
Las red de computadoras automotrices trabaja electrónicamente para garantizar el funcionamiento adecuado de un vehículo. Esta red aporta a la estabilidad del motor, conducción, iluminado, seguridad, entre otros.
A diferencia de otros tipos de transmisión, medir el nivel de aceite de una transmisión automática implica mayor precaución y supervisión, debido a la falta de una varilla auxiliar.
Medidas de prevención, como la inspección y cambio periódico de filtros e inyectores, evitan problemas en el suministro de combustible de motor y garantizan el correcto funcionamiento del automóvil.
La limpieza del sensor MAP evita daños en la transmisión del vehículo y garantiza el correcto funcionamiento de la válvula EGR.
La falla de la TCM afecta la transmisión automática con cambios bruscos, bloqueos y códigos de error. Un diagnóstico temprano previene daños costosos y prolonga su vida útil.
Un fallo en el sensor CKP compromete el funcionamiento regular del vehículo, afectando su marcha inicial y el rendimiento del motor. Su diagnóstico abarca escaneo de OBD-II, limpieza del componente y verficaciones eléctricas.
Una válvula IAC sucia provoca ralentí inestable, apagones y retraso en la aceleración. Los depósitos limitan el flujo de aire, reduciendo eficiencia; la limpieza restablece el desempeño.
La instalación precisa de la junta de culata garantiza sellado perfecto, evita fallos costosos y preserva el rendimiento del motor.